Ha sido una auténtica experiencia la visita de este Parador. Tiene unas instalaciones muy agradables, el personal es muy atento. Tuvimos la oportunidad de comer en el restaurante y hay que reconocer la calidad de los platos y el buen servicio del persona. Igualmente, en recepción la atención ha sido insuperable. La habitación muy limpia y con una buenísima distribución.
Nos sorprendió la población con sus casas antiguas y el castillo en lo más alto del pueblo. Aunque el Parador está un poco a las afueras te invita a dar un paseo y recrear la vista en el paisaje y el río Tera.
Personal de recepción poco amable y cordial. No había cunita de madera sino parque - cuna. Al pedir bañerita de bebé no había. Creo que es algo que deberían de tener siendo un **** No cuesta nada y con un par o tres de ellas a los clientes jóvenes con bebés nos dejarían buen sabor de boca.