Celebramos la Nochebuena en el Parador y fue inolvidable, todo muy bien organizado, las habitaciones espaciosas, la cena riquísima, la atención excelente, todo de 10. Repetiremos seguro.
Aparte de estar en una de las ciudades patrimonio españoles, el parador se encuentra situado en un lugar excepcional para contemplar unas de las mejores vistas de la ciudad y en un monasterio reconvertido en hotel con cariño y habilidad. Al llegar, el equipo de recepción nos ofreció un resumen de la historia del edificio que nos ayudó a comprender la importancia del lugar. Además, disfrutamos de una cena de Nochebuena inolvidable. Un acierto. Esperamos repetir.
La verdad es que todo en el Parador fue fenomenal, empezando por la amabilidad del personal de Recepción.
La cena de Navidad estuvo muy bien servida salvo el tiempo entre platos que fue excesivo.