Magnifico parador con estupendas vistas en el que cada vez es mejor la atención dentro de la ya buena destacando la habitación la restauración y sobretodo el personal por la magnífica atencion
Sólo comentar que los colchones eran muy duros y las almohadas blandas y delgadas. Deberían ir pensando cambiar bañeras por platos de duchas, porque la mayoría de personas que he visto son adultas o muy adultas. Gracias por la atención.