En el restaurante del Parador de Muxía nos cobraron 2,30€ por agua no envasada, que pedimos como complementaria a unas copas de albariño. Esto es contrario al art. 18.3 de la Ley 7/22. Les escribí dos correos electrónicos explicando la situación, con un margen de tiempo entre ellos y no se me han contestado. Finalmente interpuse una reclamación en la Xunta. Muy desagradable este cobro improcedente. Inaceptable, también la ausencia de respuesta. Y una pena que un detalle tan "poco bonito" (además de irregular jurídicamente) y de tan escaso valor económico empañe una estancia que, de no ser por esto, hubiera sido una experiencia excelente