Es uno de los mejores Paradores en los que hemos estado, por su ubicación, el entorno, la naturaleza, la gastronomía, el clima, la amabilidad, la historia, la fe, la arquitectura religiosa, los parques naturales, la fauna, los ríos... Un lugar ideal para descansar.
El Parador es precioso, estuvimos alojados en la zona histórica y la estancia fue perfecta, muy agradable y más con la estupenda piscina, nos encantó, para repetir en estos días calurosos de verano. Gracias.
Gran edificio histórico en el casco antiguo y cerca de todo lo turístico. Habitación standar con una ventana a la piscina bar y parte de la ciudad. Normal grande,pero creo pendiente de una reformilla tanto suelos como baños,etc.gran piscina con vistas,un pequeño párking interior pagado,y desayuno buffet pagado. Muy buena atención.