Muy tranquilo y el personal atento a tus necesidades.
Tienen que revisar las escaleras de la piscina, pues no están lo suficientemente bien ancladas y puede suponer un problema por posibles resbalones.
La atención del personal increíble y la comida deliciosa. Todo muy limpio. Lo malo: las ventanas de la habitación daban a la salida de humos y el ruido es continuo y molesto toda la noche. Muy oscura la habitación, todo el tiempo con la luz dada.
Estuvimos alojados el fin de semana, el sábado fuimos a comer a la cafetería de verano, pedí un sándwich club sin beicon y sin lechuga, resulta que venía (después de media hora de espera) con mayonesa a la cual soy alérgica y no venía en la carta (además de venir con el beicon y la lechuga), tras conseguir que el pobre camarero desbordado me hiciese caso le digo lo que ha pasado y me pide disculpas… tras casi 40 min de espera por un sándwich pregunto que pasa porque me tengo que ir y me dice q lo han vuelto a hacer mal pero que ya sale… tras una espera de 1 h y media (estando embarazada y encontrándome mal) consigo comerme el ansiado sándwich…. Fue un despropósito, la gente estaba desesperada y esta situación no está a la altura de un parador. Volvimos a desayunar al día siguiente esperando que la situación fuese puntual y más de lo mismo… esperas interminables y además servicio borde. Una pena que nos estropeasen así unos momentos de relax y más en mi situación por la que tuvieron cero empatía.