Otro concepto de parador diferente a lo que estaba acostumbrada. No se trata de ningún edificio histórico, pero me ha sorprendido muy gratamente. Un edificio moderno, funcional, con la última tecnología, diseñado para el confort del cliente. Una decoración vanguardista con mucho gusto, zonas amplias, luminosas y confortables.
Además mantiene el claustro del edificio primario reformado de forma que no pierda el estilo moderno y actual del parador.
Un sobresaliente, no puedo poner ninguna pega porque me ha gustado mucho.
Me parecio que hotel en cuanto a la relación preci calidad, en comparación a otros paradores, fue un poco cara. Me hospede en la habitación que da a la parte de adelante del hotel, con un parque privado muy lindo por el que se podía salir directamente a la sierra con la vista maravillosa. El parador ofrece sin duda un atardecer impresionante!!!
Establecimiento acorde a la señorial ciudad en la que se asienta. Un placer por su ubicación en un palacio en pleno casco histórico intramuros. Serenidad de siglos. Perfecta armonía entre piedras centenarias y las prestaciones de un establecimiento hotelero moderno. Muy recomendable.