Impresionante Parador en el centro de Portugal. Todo un museo para disfrutar tranquilamente. Habitación muy confortable y acogedora. Muy buen servicio de restauración. Repetiré sin duda.
Nos ha encantado la situación del Parador, con vistas espectaculares. La atención de todo el personal inmejorable. Por poner alguna pega, la carta del restaurante poco variada si comes o cenas varios días.