Si hay un lugar donde las cosas pueden salir excelentes, es sin duda el parador de La Granja.
Gracias a todo el personal por su profesionalidad, cercanía y amabilidad. Y una mención especial para: Sra. Hilda Martínez (Spa), Sra. Puente Montes (Restaurante), Sr. Pedro Marín (Recepción) y a la Srta. Mariana (restaurante), cómplice necesaria para que la cena de la noche del 23 fuera única e irrepetible.