Todo correcto, menos la última cena del día 29, donde solicitamos una copa de albariño, y nos comentó la chica que teníamos que tomar una botella.
Le comentamos que el día anterior, Carlos, nos trajo una copa (como figura en la factura del día anterior), a lo que nos comenta que no se puede hacer, a no ser que la botella esté abierta.
Seguidamente pude observar, como en varias mesas de mi entorno, se servía una copa de vino a diferentes comensales, sin que tuvieran que tomar una botella.
A la hora de recoger los entrantes, se le cayó a la camarera, el cuenco en el cual se pone aceite, cayendo al suelo el aceite. Cuando terminamos la cena y fui a firmar la nota, le recordé que había aceite en el suelo, a lo cual me dijo que ya lo sabía.
Si alguien se resbala........creo que hubiera sido más complicado el explicarlo.
Paramos en este Parador el 26 de este mes de setiembre para pasar la noche y salir al dia siguiente .Ya lo conociamos, estuvimos hace años .Todo fenomenal. Comimos estupendamente. Pero al llegar la hora de la cena decidimos hacerlo en la Terraza ,para tomar algo. Nuestra sorpresa es que al ir a sentarnos, todas las mesas estaban reservadas. JAMAS hemos visto eso en un Parador, y llevamos asi como 30 a nuestras espaldas..Después de esperar a que una Sra. se levantara, pudimos sentarnos, pedimos un sandwich y una ensalada.
El sandwich se podia comer ,algo el queso rancio y escaso. Pero la ensalada , una ensalada simple con 3 trozos de tomate , lechuga 3 taquitos de queso y 3 piezas de nueces. Eso era INCOMIBLE ..avinagrada mala como en mi vida habia comido una ensalada asi, La devolví y me trajeron "OTRA". .esa "otra" era un plato con una especie de hojas verdes que mas parecia ALFALFA que se lo dan a los animales. seca e incomible. Volví a protestar.. y alli se quedó .Al dia siguiente lo dije en Recepción ..y me aseguraron que hablarián con el Director .La pena es que no se me ocurriese hacer una foto a esa cosa que me trajeron.
Ah¡¡ decirles , que la mesa que se "suponia" que estaba reservada ..ALLI no se sentó NADIE ¡¡¡¡¡Como no lo cargamos a la habitación que se pagó" insitu", por esa " CENA" Nos cobraron 23 euros.
Nos fuimos y las mesas reservadas, seguián vacias por que nadie las ocupó.
Por lo demás , fue todo bien. La amabilidad de los profesionales sigue imperando en los PARADORES. Excepto la gente que haya estado atendiendo (en office o cocinas) las cenas de la terraza. UNA PENA.
Este es el primer Parador de Canarias en el que nos alojamos, con motivo de nuestro viaje de las Bodas de Oro. Teniendo unas impresionantes panorámicas sobre el Roque Nublo.