La estancia en el Parador de Cádiz ha sido excepcional, hemos disfrutado de unas vistas maravillosas de la Bahía de Cádiz y el Parque Genovés desde la habitación superior situada en la séptima planta. También agradecer la atención recibida por todo el personal, tanto de recepción como de restauración de este emblemático Parador.
Increíble. Desde el momento en que entras por la puerta, vives en un palacio. La decoración está cuidada al mínimo detalle y el personal es amabilidad y simpatía. En todo momento, ayudan y explican todo.
Las habitaciones cómodas y al igual que zonas comunes, decoradas al detalle. Estancia perfecta