Incluso si no te hospedas, es un sitio que merece una visita. La localización y las vistas a la ciudad que tiene son impresionantes, al lado del Castillo de Gibralfaro y de la Alcazaba. El restaurante aprovecha estas vistas para que puedas comer o cenar en un sitio increíble. La carta tanto del restaurante como de la cafetería está repleta de platos buenísimos.
La piscina no es muy grande, pero como todo el parador, su ubicación y sus vistas la convierten en un sitio excepcional.
Incluso si no te hospedas, es un sitio que merece una visita. La localización y las vistas a la ciudad que tiene son impresionantes, al lado del Castillo de Gibralfaro y de la Alcazaba. El restaurante aprovecha estas vistas para que puedas comer o cenar en un sitio increíble. La carta tanto del restaurante como de la cafetería está repleta de platos buenísimos.
La piscina no es muy grande, pero como todo el parador, su ubicación y sus vistas la convierten en un sitio excepcional.