Ubicación privilegiada: a orillas del río Guadaiana. Habitación estándar con vistas al Guadaiana: inolvidable. Restaurante perfecto y personal muy amable. El desayuno podría mejorarse: bollería común y corriente, sin especialidades locales. Pasé cinco noches sin que me cambiaran las sábanas; lo reporté, pero no sirvió de nada.