Es el parador con el personal más poco simpático que he visitado. No preguntan ni cómo ha sido la estancia. En vez de darme información sobre una farmacia de guardia me querían mandar a Segovia. En el desayuno ni los buenos días. En el SPA secos y nos adelantaron horarios, haciendo el uso imposible.
El maitre del restaurante fue el único amable y cercano. La carta de la comida corta y la comida mejorable
Siendo un parador de los emblemáticos, por su singularidad, pese a no ser de los mejor equipados, merece, al menos, una estancia, para cualquier amigo de Paradores. El escaso personal (el parador sólo tiene 14 habitaciones) cumple con su amabilidad.
No entiendo porque están quitando los amenities y regalitos.por lo demás tanto el personal como bar y desayuno fabuloso..lugar excepcional,haría falta venir en época de menos frio
Mi estancia ha sido bastante decepcionante. Soy amigo de paradores, y en la reserva puse que iba con mi pareja a celebrar mi cumpleaños. Y sorpresa!! No tuvieron ni un detalle. Por decir, que ni una felicidades por mi cumpleaños. Cosa que no ocurre cuando he ido a otros establecimientos hoteleros de la misma categoría. Con este tipo de política no se fideliza al cliente, y menos al amigo del parador.
En cuanto al personal, no tienen ni simpatía, ni amabilidad con los clientes, hacen su trabajo y punto.
En definitiva, me pensaré muy mucho volver a uno de sus establecimientos.
Un saludo.