Un Parador confortable, con habitación doble superior limpia y sencilla, con muy buenas vistas pero faltaba una cafetera de cápsulas, destacar la buena información y amabilidad de Rafael en recepción que agradecemos
Lugar espectacular con restaurante fabuloso.
Los grandes eventos, como las bodas, restan algo de tranquilidad, aunque el personal hace lo posible para que el cliente se sienta cómodo.