Habitación maravillosa con dos galerías, baño enorme con todas las comodidades, cama extra grande y que al meterte en ella parecía que dormías en una nube, cero ruido, limpieza perfecta y el personal súper atento. El desayuno riquísimo y el edificio precioso. Tanto el director José Antonio como la recepcionista Marta, fantásticos, queriendo cubrir todas las necesidades del huésped. Sin duda, para repetir.
Es moderno y alejado del centro,pero excelentes vistas desde el gran balcón. Habitación confortable y doble camas fabulosas. Gran aparcamiento techado,dos piscinas grandes, gran desayuno...muy buena oferta.