Habitación grande, incluso para los cuatro. Bonitas vistas a la montaña y agradable balcón-terraza, aunque con el frío otoñal no se pudo disfrutar de ella. Muy bueno el restaurante y gran amabilidad del personal del mismo.
Un entorno incomparable y unas instalaciones muy buenas.
Para su mejor aprovechamiento en otoño/invierno, sería útil disponer de piscina cubierta y spa.