Destino inolvidable. El parador muy agradable. L habitación (311) estupenda. El Desayuno y cena, como siempre, de lujo.
Por último, el personal más cariñoso y amable, imposible.
Hemos estado en el parador de Salamanca este fin de semana pasado, y todo ha sido perfecto. Quiero destacar la amabilidad y profesionalidad de todo el personal, sobretodo el personal de cafetería y restauración.
Quería dar las gracias al personal del Parador por hacer nuestra estancia inolvidable. Pudimos disfrutar esta vez de la Suite Cardenal y será un recuerdo para nuestros hijos que no olvidarán jamás. Muchas gracias por hacerlo posible.