Edificio singular integrado en el Castillo de Lorca, de nueva planta (inaugurado en 2012) se corresponde con lo que sería una fortificación del siglo XXI. Amplios espacios a distintos niveles. La piscina cubierta es un espacio muy bien integrado con unas espectaculares vistas, al igual que desde la habitación, sobre la ciudad de Lorca.
Uno de los Paradores más bonitos en los que hemos estado¡¡
El lugar es privilegiado , se respira paz y quietud en cada rincón, que invita a charla y buen humor
Las habitaciones comodísimas y la restauración de primera, pero lo mejor su personal, desde recepción donde hay pura amabilidad , a Restaurante y cafetería, donde , además de ser grandes profesionales son encantadores.
Y la zona de la Ribeira Sacra, una maravilla¡¡¡¡
Repetiremos seguro¡¡¡
El servicio que tradicionalmente distingue a los paradores se debe, en gran medida, al compromiso, profesionalidad y buen hacer de los hombres y mujeres que trabajan en ellos. Muchas gracias por hacer de nuestra estancia una ocasión muy especial.
Muy buen parador. La pega que tiene es que lo único que se puede hacer, salvo el paseo en barco por el cañón del río Sil, es caminar por los caminos cercanos
Parador en sitio muy bonito con buenas vistas y habitaciones muy cómodas. Acceso fácil y buen aparcamiento, aunque algo alejado del centro. Restaurante agradable, con estupendas vistas al atardecer; cocina algo desigual, con algunos platos muy ricos y otros bastante mediocres. Bonito jardín con piscina.
Perfect stay in a characteristic parador.
Spacious room, clean as always,
overlooking the village of Lorca.
Very friendly staff, the meals as well as breakfast were excellent.
There is only one point that could and should be improved: the bathroom for an accessible room is small and the position of the shower seat is very awkward. All paradores should take a look in the Jaen accessible room.