Perfectamente integrado en el entorno y a escasa distancia de puntos de tanto interés como Medina del Campo, Ureña, Villalpando o la propia Tordesillas, este parador ofrece todo lo necesario para pasar unos días maravillosos
Excelente gastronomía y personal afable y profesional
Magnífica Piscina
Parador con unas vistas espectaculares, en pleno valle de Arán. Ideal para hacer rutas de senderismo y desconectar.
Habitación estándar adecuada y confortable, con baño amplio.
Zonas comunes acogedoras, a destacar el restaurante ubicado en la cúpula. Piscina al aire libre abierta, con jardines amplios y buenas vistas.
Cena en cafetería con precios elevados.
Tiene unos jardines muy bonitos.
Y el personal muy amable.
Las anchoas espectaculares.
Lástima que nos pillo lloviendo los 2 días y no pudimos ver el sendero que rodea el parador.
Ni ir a Santoña y Laredo.
En fin otra vez será.
Un entorno maravilloso. Balcón con increíbles vistas. Habitación doble superior muy amplia y confortable.
Todo el parador esta muy bien decorado y te transporta a otra epoca.
Personal muy amable.
Lo unico negativo es la comida. El restaurante no creo que este al nivel del lugar.
Esta el pobre parador para tirarlo abajo, necesita una reforma urgente, cuando entras en sus habitaciones , da la impresion de que el tiempo se paro en los años sesenta
Se salva por su ubicacion , de escanmdalo, las vistas y sus paisajes