En Santo Domingo uno de los lugares más tranquilos donde alojarse, a pesar de ser fiestas medievales y haber muchas personas visitando la villa, el Parador te permitía aislarte y poder relajarte. Una estancia muy agradable y tranquila
Parador excepcional, cenamos dos dias en la cafetería y todo muy rico, la habitacion amplia y limpia y las vistas desde la terraza de 10. Personal muy amable. Volveria sin dudarlo.
Estancia maravillosa.El personal no puede ser más amble .Habitacion limpia y acogedora .Detalle por ser nuestro aniversario .Excelente ubicación.Para repetir .