Una situación idílica, una atención delicada, un edificio moderno y bonito... y por la noche, uhmmmmmmm, un cielo de película.
Me ha encantado, está aislado pero tiene muchísimo encanto.
Agradecer a todos y cada uno de los empleados del Parador la gran labor que están desempeñando, desde la limpieza impoluta de las habitaciones al servicio de restaurante, bar, spa, mantenimiento. Gracias también por el agua diaria que nos suministraban en la habitación, el detalle del dulce al llegar. Magníficas instalaciones, un Parador muy completo también en historia, cultura.
Habéis superado nuestras expectativas, que ya eran altas. El único detalle a mejorar sería el de ampliar l carta del bar y restaurante, cuando llevas varios días allí se hace un poco corta.
Mil gracias por todo. Volveremos.
Personal maravilloso , muy profesional y amable. Un parador para desconectar, leer en su piscina y dejar pasar las horas. Sólo una pega, los niños corriendo en la habitación superior. Quizás el concepto Parador-niños no este del todo claro y mas en paradores como este. Por lo demás, solo paso una noche, el resto, perfecto.