Un bonito parador. Sus habitaciones son amplias y confortables. De mobiliario tradicional que le imprime caracter y siempre repleto de obras de arte. La cama es cómoda y el baño muy limpio aunque quizás un poco más de presión del agua no estaría mal.
El trato del personal muy amable y profesional nos hicieron la estancia muy agradable.
El restaurante fue una gran sorpresa ya que sus platos eran tradicionales con algún guiño de nueva cocina. A destacar su ensalada de lomo en orza con melocotones encurtidos. Esta vez las croquetas de jamón sabían a jamón y técnicamente estaban muy bien elaboradas.
El postre , una tarta de queso , estaba muy bien ejecutada y sus acompañantes le sumaban sabores y texturas sin ocultar el sabor de la tarta.
El desayuno tipo buffet es aceptable sin más. Algún buen queso y algún buen embutido . Puedes pedir que te hagan una tortilla o unos churros.
En conjunto un parador para compartir
Pero recuerde que está es mi opinión basada en mis gustos y mi experiencia personal que no tiene porqué coincidir con la suya.
L'hôtel est magnifique et le personnel top!
Bravo pour les décorations de Noël.
Je trouve seulement le prix du parking beaucoup trop élevé, 22€, et surtout très dommage qu'il n'y ait pas de tarif voire même la gratuité pour les personnes à mobilité réduite.
Bonito Parador situado al lado del Castillo de Gibralfaro con unas vistas espectaculares del mar y de la ciudad de Málaga.
Destaca el trato y la amabilidad del personal.